Poemas breves: 12a entrega

Enzzo Barrena

Todo lleno de nada

Desolación que respiro en un páramo de muerte
desolación eterna que abunda en este desierto
de sensibilidad
y este gélido invierno de hiel paralizante
como espejo de los ánimos
desolación que destila su resequedad
una piel tan marchita como el alma
desolación que mana de sus poros
donde yacen los cadáveres
de las flores y las plantas
desolación que vuelve de la tentativa de partir
perpetuando su espiral
de permanencia titubeante
como las olas que arrojan despojos
una marea de amargura insomne
que inunda la playa
desde su intangibilidad
hasta invadir tu mente a través de los ojos
y hacer que lloren

A tu salud

Brindemos por la lluvia
que nos repliega en casa
refugio de la música
del vino y de la charla
brindemos por tus ojos
su mirada
la cándida sonrisa
que ilumina tu rostro
la penumbra del parque y de la plaza
las aceras sombrías
las calles empedradas
el farol asediado
por polillas
mariposas nocturnas
un cielo de murciélagos distantes
brindemos por el beso
que hizo cómplice al frío
y al instante

Sinopsis de un loco amor

De pronto en la enramada
la lluvia dispersó a quienes sobraban
y se quedaron solos quienes lo requerían
una mujer y un hombre protagonizarían
la historia de un romance desquiciado
la pareja saltó de la mirada
para tomar el cielo por asalto
pasó de la fogata y el incendio
de fuego y de pasión a las cenizas
y del amor al odio
dejando en su camino más destrucción y muerte
que ninguna película romántica
(no cuentes el final)

Sabiduría del autoengaño

(Monsiváis dixit)

La historia se lame las heridas
con saliva del olvido
y entierra su pasado
capítulos de oscuridad sin memoria
catacumbas que niega la mentira
con tierra fértil de gusanos
para cosechar amnesias colectivas
alegres espejismos
esperanzas de un futuro promisorio
felicidad más ilusa
que ilusoria

Melancolía

La tristeza que inunda
las casas en otoño
manará de tus ojos
para colmar de lágrimas
los días y sus noches
una tristeza dulce
como notas de un piano
seguido por un chelo
y el lánguido lamento
de un viento monocorde

Pequeñez humana

A la sombra del tedio
y en la cueva del odio
con la piedra del miedo
se agazapa el cobarde
para rezar al dios de los hipócritas
la miseria del séquito
de sus alados ángeles
¡qué patético!

La rutina

De lunes a viernes
laberinto en ciernes
fines de semana
la casa por la ventana
y en la escapatoria
la efímera gloria
de una vez al mes
una cana al aire
y engaño al socaire
del estrés

Canción

Pueblo viejo
sin fortuna
su laguna
como espejo
de la luna
se secó

Destello, o el triste cuento de la brevedad

Érase una luz
que brilló una vez
en alguna parte
y nunca jamás
fin

(Desde entonces todos los cuentos comienzan con el resumen de esta desoladora historia: Érase una vez)

Furia

Vorágine que mana del instante
y emana por instinto
del pensamiento espurio

FIN

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Poemas breves: 11a entrega

Ayuda humanitaria

Lapidemos al viento
que silba en el páramo
de los sueños
para que los álamos
sin alemas
sin hojas
duerman hasta la muerte
de sus últimas horas
y que nunca despierte
su inocencia centenaria
que muera en el remanso de la noche
perpetuado
que muera en la calma
que sigue a la tormenta
cuando amaina y escampa
que muera tranquila
por favor
así dormida
sin dolor
sin agonía

Irrealidad onírica

Se agolpan las noches
entre las ramas de los árboles dormidos
irrumpen en sus sueños
y rompen el silencio
que acumularon los siglos
se agolpan las cielos
con una explosión de pájaros
al amanecer

Menudos milagros

Que cigarras y grillos
hagan del aire con su música
lo que hacen las luciérnagas
con su luz
o sea
lo que un colibrí
con su vuelo
o sea
lo que una libélula
con su magia
menudos milagros
que así sea

Epidemia

Las almas mediocres
no quieren superar su mediocridad
sino adocenar su condición
como si dejaran de ser almas
por voluntad propia
las almas mediocres
son más mediocres
que almas

Llorar

La mirada inunda su tristeza
con el llanto de las nubes
al alcance de la mano
sus lágrimas anegan
y ahogan las ausencias
en la distancia gélida
que acaba por helar
la trémula nostalgia

Avance informativo

En el umbral del día
la sombra de las nubes
auguran tempestad
intempestiva
que cierne oscuridad
como adelanto
de la noche que asoma
su impaciencia

Paradoja

Los pasos que suenan a tus espaldas
cuando caminas a solas
por calles desoladas
son el eco de tu miedo a la soledad
y te acompañan

Perspectiva

Nadie nunca está solo
si acaso atiende a las ausencias
para ignorar las presencias
que lo acompañan

Simultaneidad

El trigal se peina
con el cierzo que acaricia
la piel que desnuda
se baña de sol

Fin del cuento

El reloj sufrió un infarto
y ella expiró de confusión
sin confesarse

FIN


Poemas breves: 10a entrega

La lloradera

Lloraba porque las estatuas
se habían quedado sin lágrimas
de tanto llorar de frío
y porque la noche
llovía de tristeza
y porque los sauces
tampoco hallaban consuelo
también lloraba
por la pérdida futura
de su propio llanto
que era su tesoro más preciado
lloraba inclusive
nomás porque lloraba
y todo era llorar
en su océano de lágrimas
hasta que la vida le dio miedo
y comenzó a llorar de miedo
pero un día se murió
y dejó de llorar por fin
desde entonces llora
porque ya no puede llorar más
así que todo el mundo
se puso a llorar
y lloró por los siglos de los siglos
hasta el fin de los tiempos
Amén

Entelequia radical

Quisiera partir
a donde nada me recuerde
lo que deje atrás
por ejemplo mi cadáver
este cuerpo que ahora
me sigue y persigue
como si no fuera mío
como si yo fuera suyo

Quisiera salir
de mi cuerpo y sus dolencias
ser un alma en plenitud
o sea sin pasado
y emigrar para siempre
a un espacio sin tiempo
ni humanidad

Quisiera irme de mí
para ser otro ser
inclusive de otra especie
en otro mundo

Orfandad

Una sombra sin cuerpo
lo busca entre los muertos que deambulan
por las calles de la noche
ciudad de las tinieblas
soledad de la eterna oscuridad
hasta encontrar sentada
y encorvada en una banca
del parque vigilado
desde sus atalayas de concreto
por gárgolas distantes
a la pálida luz de la luna menguante
bajo asedio de cuervos
y murciélagos gigantes
otra sombra sin cuerpo
el cadáver de Poe

Paráfrasis

Yo no quiero ser un ser civilizado
lo que yo quiero en tiempos de canallas
es matarlos a patadas como ratas
aplastarlos cuales viles cucarachas
arrancarles ojos dientes y demás
arrastrarlos por caminos pedregosos
y mandar sus restos al carajo
por correo tradicional
porque el odio
cuando no muere mata
y cuando mata muere

De por miedo

Sudaba de miedo al alba
y al alba sudaba
de miedo a la noche
cuando el miedo
le dio miedo
y le dio también por odiarlo
pero pudo más el miedo
miedo al miedo
miedo al odio
odio al miedo
y odio al odio
sobre todo al mediodía

Recomendación terapéutica

Drenar el pantano de la niñez
en busca de un recuerdo feliz
antes de ser ahogado por la tiranía
de la esclavitud familiar
la traumática opresión
de la imbecilidad sin límites
experiencia que satura la memoria
de rencor proporcional

Defunción

Mi juventud murió dormida
murió porque soñaba
que moría lapidada
por abusar del tiempo
con un reloj que latía
los últimos segundos
de su día púrpura
pero era de noche
cuando agonizaba

Pasajeros

El tren que partió de mí
no es parte de mí
ni me ha partido
se fue de lo que fui
me lleva en partes
se lleva mis recuerdos
al país del olvido
surcando la memoria

Misoginia

El aullido que huye
perseguido por cuchillos y machetes
es una daga menuda y delgada
que ha de pagar como el puñal
su condición femenina
con la raja del ultraje

Asociación disoluta

No confundo locura con genialidad
ni genialidad con ingenio
sino la poesía con una borrachera
y las palabras con hojas muertas
que levantan el vuelo

FIN


Poemas breves: 9a entrega

Decantación razonable

Hay quienes hablan con las plantas
con las flores, con los hongos
hay quienes cantan a la flora
quienes abrazan y besan a los árboles
y parecen locos

Yo que soy original
para no parecerme a nadie
y mucho menos a ellos
que parecen locos
hablo con los moscos
antes de dormir

Dejen de joder y déjenme dormir
cállense y duérmanse
detrás de la cortina
no me obliguen a matarlos
les digo en voz baja
y duermo pensando que me obedecen
quizá lo hacen

Buenas noches
Naomi hermosa y amada
que duermas bien
que descanses
hasta mañana
que ya es hoy

De colecciones y farmacias

(A Vanessa Bauche)

La suma del pensamiento en sustantivo es paradójica
por fragmentaria
consuma el resultado que arrojan los fragmentos
a la pizarra llena de nubes en sus abismos
con suma opacidad espirituosa
para drenar tejidos cartilaginosos
con suma y resta de unas y otras partes
dispersas por todas partes
del íntimo producto y su líquido amniótico
liquido y elimino dicho líquido
si pienso en la sustancia de nuestra operación
una vez roto el himen y el imantado limen
de la puerta del tiempo al infinito
que opera el cirujano en su quirófano
con cirugía mayor
para extirpar la piedra de la melancolía
y en su caso triturarla
quiera Dios que así sea
manque no exista

¿Entendiste, querida?

El síndrome de Cronos

El tiempo se hace viejo en mi retrato
su paso amarillenta ese recuerdo
se instala en todas partes
para dormir llenándonos de ruido
cansancio que se cansa de sí mismo
dolencias resignadas
o camina dormida su ancianidad sonámbula
contagiando a los seres y las cosas
sus crónicas inercias
el síndrome de Cronos
Cromagnon patológico
decrépita burbuja de juventud eterna
crones que no distinguen
entre la eternidad
y la inmortalidad

Si el envase del alma y hasta el alma
con el tiempo se caen en pedazos
yo sigo siendo joven frente al espejo umbrío
dentro y fuera de mí todo envejece
con excepción de mí

Maravilla de soslayo

Entre dos ladrillos
y humedad pluvial
se gesta un milagro
y emerge del musgo
le salen alas verdes
pero no puede volar
lo detienen sus raíces
lo asesina en apariencia
la intemperie
y el milagro retoña
en un ciclo dual
un eterno retorno
de la vida y la muerte
como intencionalidad
una vital metáfora
de obstinación y tenacidad
ante la insistencia
de la destrucción
y la desaparición
pero no pasa de ahí

Sensibilidad

La música de los lobos y de la poesía
la música del agua y de los sueños
la música del viento y del silencio
que transmite la música de las caricias
y de los besos
la música del aire
que viste, arropa y cobija
tu desnudez
aire poblado por un instante de pájaros
ha de pasar de largo
jamás la escucharán esos seres
que se dicen humanos
inmersos en el ruido que los ciega
ni la verán sus ojos sordos
y pasará de largo

El sueño de las letras

Si vivir fuera leer nuestra biografía
sería posible acaso
volver a los mejores capítulos
y hasta corregir algunas páginas fallidas
pero vivir es más bien
emanar palabras para que discurran
y el tiempo las distorsione
y el olvido las devore
con la voracidad de la carcoma
que al morir es polvo en donde yace
—cuando el tiempo duerme—
el sueño de las letras

Delirio de buró

Emerges del olvido a la nostalgia
como nítida imagen
que libera del polvo acumulado
un hálito de luz en la memoria
repentino y casual
una mirada incólume
a través del cristal
que empañaba el rencor
y ahora es un fantasma proyectado
por la imaginación

Por apego a la renuncia de mi pérdida

Arrancaré de cuajo
un gajo de la noche
asido a su recuerdo
para que no se vaya
del todo para siempre
y mis dedos meñiques
sigan elucubrando
nocturnos desvelados
cronopios y alebrijes

Causas ocultas – efectos nonatos

Si miente la simiente ser estéril
resulta que no es cáncer en el cólon
esa cosa que crece
como bola de nieve amenazante
sino engendro fatal de la mentira
y el Espíritu Santo

Aliteración en vano

Catacumba de Argel en argelina rumba
si la tumba un estruendo que retumba
sobre la helada tumba
y el ingenio no pasa del sonido
cual caja que recojo
sin contenido alguno

FIN

 


Poemas breves: 8a entrega

James Kroner

Nostalgia que agoniza

El alma de la madera
cubre tu ausencia y el vacío
detenida en el silencio
la memoria del tiempo
sopla el polvo que nubla
tu retrato en sepia
sopla el polvo que empaña
tu recuerdo
el polvo que lo mantiene
sepultado
la memoria del tiempo
mermada por su agonía

Preludio

Durante la tormenta
que azota la noche
se asoma el alba
en los resplandores
de los relámpagos
que también adelantan
los corajes del día
mientras las nubes
nutren el llanto
de los sauces

Vigilancia

Cuando los perros ladran
mientras dormimos
nos alertan de intrusiones
inasibles intangibles
entes etéreos
pesadillas inminentes
que amenazan la paz
de nuestros sueños

Chapuzas

Al cegar nuestra imagen
reflejada en los charcos
de las calles
ahogamos a los espejos
que deja la lluvia
hechos pedazos
como piezas de un puzzle
cuando escampa

Población de abandono

Cuando el tiempo duerme
su polvo sepulta el sueño de las cosas
cuando el tiempo sueña
un hálito de antiguas ilusiones
dibuja su fantasma en el aire
y lo desampara

Acumulación de ausencia

La estrada formada
con el paso de los siglos
por una ciudad
es endecha de la noche
poblada por los sueños
de todos sus fantasmas

Dualidad

El reflejo
de la luz del día
en el agua cálida
proyecta en los muros
los sueños que tuvo
la oscuridad de la noche

Amor platónico

La tarde se llanó de suspiros
y la noche de bostezos
a la mañana siguiente
no había más que nostalgia
de un sueño adolescente

Nostalgia

La distancia se peina
con el viento de jóvenes ausencias
que duermen arrulladas
por el rumor en lontananza
de su paso al olvido

Contrariedad

Esparcí el polvo de la memoria
sobre los campos alegres del olvido
y la hierba entristeció

FIN


De aquí a la página 50 poemas breves

 


El 68 y yo

Tengo 53 años de edad, así que tenía tres al ocurrir el movimiento estudiantil de 1968 y la masacre de Tlatelolco…

En 1985 fui dibujante en una fundidora de hierro y acero, donde trabajaba también un obrero fundidor de aspecto imponente que había sido soldado; a veces se emborrachaba y, atormentado por la culpa, confesaba llorando que había participado en los llamados vuelos de la muerte, que arrojaban al mar desde un avión militar a los presos torturados; según su confesión, los arrojaban vivos en donde hubiera tiburones…

En 1988 fui editor (director en los hechos) de la revista Ollinmecah, cuyo tercer número duplicaba el tamaño del segundo número que a su vez había duplicado el tamaño del primero; era prácticamente un dossier llamado La sociedad a 20 años del 68 y reunía colaboraciones de Adolfo Gilly, Salvador Martínez della Rocca, alias «El Pino», Daniel Cazés, Julio Moguel, Axel Didriksson y muchos otros; contenía también una entrevista con Carlos Monsiváis… y aparecería por primera vez un texto mío de 24 cuartillas sobre la reestructuración del capitalismo en México. Cuando la revista llegó a su fase de “laminado”, uno de los saboteadores primigenios de la revista llevó las “láminas” a las oficinas del SUTIN para que las convirtieran en negativos, dizque por solidaridad. Allí estuvieron durante meses y, cuando quise llevármelas, no supieron decirme si las habían perdido o había ido por ellas el saboteador primigenio: Adrián Gurza Lavalle, quien me llamó por teléfono tiempo después para invitarme a participar en un proyecto de revista donde tendrían derecho a publicar quienes la financiaran, y colgué antes de que terminara su perorata insoportable. Casi una década más tarde, al término de una manifestación zapatista, reconocí en el Zócalo defeño a una de las diseñadoras y ella me dijo que había renunciado a la revista porque, en una excursión, Adrián Gurza y su novia Irma Méndez, Germán Méndez y su novia Mónica Rizo, habían dejado morir al diseñador principal (de cuyo nombre no quiero acordarme), quien cayó a un barranco y pidió auxilio durante horas, inmovilizado por sus lesiones. Quizá más adelante narre la historia de Ollinmecah y ventile, hasta donde conozco, este capítulo de negligencia criminal. Lo seguro es que esos cuatro vivirán hasta morir con la conciencia de aquella muerte…

En 1993, al cumplir 25 años el 68, devoré La Jornada y Proceso, y escuché Radio Educación con una permanencia difícil de entender y explicar. También leí los periódicos a la mano en la cafetería Gandhi, donde supe que el reportero de Proceso Elías Chávez lo era de Excélsior 25 años antes (¿salió de allí con Julio Scherer?) y 21 años después era todo un gangster, lo cual hablaba muy mal de Proceso y era prácticamente inexplicable. Ese gangster y yo coincidimos primero en Juchitán y después en Guanajuato…

Lo más importante, para mí, fue el papel de Radio Educación en aquel 25 aniversario, pues la emisora fue tribuna de todas las teorías de la conspiración favorables al gobierno; terminó creando una atmósfera viciada con versiones ficticias cuyo presentador más entusiasta era el locutor Héctor García Robledo; ahí podía uno escuchar, por ejemplo, que la Unión Soviética había armado a los estudiantes para que sabotearan las Olimpiadas, que Luis Echeverría se enteró de la masacre hasta después de perpetrada y gritó por teléfono tan fuerte que su grito rompió las ventanas de Bucareli… En fin. Incontables ondas por el estilo, que ofendían la inteligencia del público y exhibían una monstruosa indignidad.

En la bohemia snob de gente relacionada con Francisco Toledo, conocí a Javier Molina, que había sido representante de la Escuela de Ciencias Políticas ante el Concejo Nacional de Huelga en el 68 y, a raíz del levantamiento zapatista, conocí también su historia, que está narrada en este blog y resumo aquí: una especie de premonición hizo que Molina y sus compañeros decidieran retirarse de Tlatelolco al comenzar la embocada, pero la masacre le afectó a tal punto que dejó de hablar durante un año y se fue a caminar la cierra de Oaxaca, en donde conoció a María Sabina y vivió la experiencia de los hongos alucinógenos; después cayó en el alcoholismo y terminó poeta. Sobre nuestras andanzas etílicas, léase la página San Cristóbal de Las Casas.

Los líderes: conocí a Raúl Álvarez Garín en 1988 cuando La Jornada me obligó a recolectar las rúbricas de quienes habían firmado una iniciativa mía; en 1990, como reportero, tuve un desencuentro con el prepotente Pablo Gómez, que después fue director nominal (o sea, decorativo) del semanario Motivos, con el cual colaboré durante tres años desde que me invitaron a cubrir la Campaña «500 Años de Resistencia» para la entones revista. Cuando el semanario 6 de Julio vio firmada su acta de defunción y las oficinas pasaron a ser de Motivos, me dediqué de tiempo casi completo al activismo, alternando esporádicamente con el periodismo independiente, y Raúl Álvarez Garín insistió durante dos años en que yo trabajara con él (no reniego de mi experiencia con La Unidad, 6 de Julio y Motivos, pero haber sido reportero de Corre la Voz me daría tanta o más vergüenza que la cárcel); conocí a su hermana en la solidaridad con Cuba y puedo decir ahora que era una de las mujeres maduras más atractivas y encantadoras que he tratado en la vida. Tuve contacto en Facebook con Marcelino Perelló, quien me trató siempre con un respeto parecido al miedo, hasta que rompí dicho contacto por su misoginia partidaria de violentar a las mujeres y, pocos días después, falleció. El líder estudiantil había muerto cuando empezó a decir en público que tocaba las nalgas de su hija con singular alegría.

Cada lustro que pasa me cae un veinte más, que a veces no depende necesariamente de conmemoración alguna. Al morir Luis González de Alba, por ejemplo, conocí los detalles del plagio cometido por Elena Poniatowska y el chantaje grillesco de Monsiváis para echar de La Jornada al plagiado. Imprescindible para conocer en verdad a los protagonistas, esa historia es pública.

(Y esta otra continuará…)


Poemas breves: 7a entrega

Lillianlai

Compañeras

Soledades que oscilan
entre la sed y el deseo
la nostalgia y el olvido
la costumbre y el placer
soledades que musitan
los secretos del silencio
y los mensajes ocultos
en el lenguaje del aire
soledades que perciben
fantasmas en el vacío
monstruos infantiles
en la oscuridad adulta
demonios en el vino
y ausencias en el espejo
de la memoria
soledades que habitan
las playas vírgenes
los claros de luna
y los cementerios
soledades necesarias
inclusive urgentes
soledades misántropas
como la de Bukowski

Sinopsis

El cadáver de un cine
cuyos muros transpiran humedad putrefacta
bajo un techo que llueve
y anega la renuncia y la nostalgia
sirve como refugio de inclemencias mayores
a un criadero masivo de ratas y ratones
diezmado por los gatos alternantes
tampoco los fantasmas tienen descanso aquí
tráfagos de voraces cucarachas
en las rachas de luz que las altera
ruptura del silencio casi pétreo
y de la oscuridad
después vendrá un ejército de niños
indigentes
a morar el recinto
bajo las sucias órdenes
de un cura pederasta
que hará la farsa en público
de salvarlos a todos como Dios
(no cuentes el final)

Habemus pretendere

Así como el puente quiere ser castillo
sobre las aguas del río
que lo miran hacia arriba
y el farol bajo la lluvia
sueña con ser faro
en la isla de las tormentas
el pobre diablo pretende ser el rey
ante los ojos de su hijo
pero no todas las aguas del río
miran hacia arriba
las que pasan en el fondo
por debajo de las demás
creen que el puente es un eclipse
y el farol en las noches sin lluvia
sábese meadero
de perros y borrachos
y vive humillado
y el hijo del pobre diablo
crece hasta saber
que su padre no es rey
sino vasallo

Hipótesis

¿Qué sería de la soledad sin poesía?
Sería quizás lo mismo
que una calle sin árboles
una pared sin cuadros
una estancia sin plantas
el trabajo doméstico
sin música
el café sin azúcar
la comida sin sal
los días sin sol
las noches sin luna
los años sin vida erótica
la vida sin amor
sin amistad

La soledad sin poesía
sería como un cuerpo de mujer
sin humedad

Si así fuera
en vez de leer poesía
tu soledad escribiría
instrucciones para que alguien
te haga llorar

Experiencia sublime

Abrevar de su poesía
libar el néctar de cada verso
imbuirme de su esencia
sucumbir a la seducción
emborracharme de ella
naufragar en sus metáforas
y arrojar al mar
la botella vacía
para que alguien interprete
su encapsulado silencio
y escriba un tratado de filosofía
y sus alumnos vivan en la luna
y yo siga empapándome
de imágenes

Barra libre de placer

Desnúdate del miedo
que tu libertad se quite la ropa
libérate de tela y otros tapujos
sacúdete las perezas y los prejuicios
libera también tu grito
de la mordaza que lo enmudece
descubre la verdad que te humedece
y déjame bajar por tu cabello
desde mi curiosidad antropológica
hasta la cueva en que duerme
tu deseo

Oasis

Entre paja escolástica y bazofia
de la pedantería y el academicismo
frescura y juventud adoctrinadas
hay una que otra broma
y uno que otro desfogue
pasado por alcohol

Instantánea

El mundo es un hotel de paso
donde no hay más futuro
que el presente
y el tiempo al fin y al cabo
es cosa del pasado

Destiempo

Hoy la mañana es ayer
la de mañana será hoy
como he pensado ayer
la mañana de hoy

Lo de siempre

Una voz de ultratumba
susurra pesadillas a mi oído
los fantasmas invaden
la oscuridad nocturna
con alegre locura y sin piedad
la nostalgia que inunda
por los ojos de buey
esta noche de insomnio
hiere mi soledad

FIN


De aquí a la página 50 poemas breves