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Poemas breves: 13a entrega

Fruta jugosa

La caricia de tu voz
mirada intensa
deseo que borbotea
líquida comunicación
agua intangible
y el contacto con tacto
la humedad de tu piel
húmedos besos
inundación acuática
de placer
entre los muslos
tu voz ahora
como cascada
moja el aire
la satisfacción emerge

Inolvidable

Mis manos tienen memoria
de un sorprendente placer
el regalo de tu piel
guardado bajo llave
desde entonces
en el viejo baúl
de la efímera gloria
que atesoran

Círculo vicioso

Padecía de obsesiones
que le quitaban el sueño el apetito
que le causaban pérdidas
de tiempo y de salud
más que la burocracia
la estupidez humana en general
pasaba por la vida obsesionado
con el tiempo los sueños la salud
todos los apetitos insaciados
sus pérdidas en vano
pensaba todo el tiempo
en el tiempo perdido
soñando con soñar

Indiana Jones

Ojos vivos emergen de la sopa
mientras víboras reptan en la mesa
de postre habrá cerebro
de simio simplemente rebanado
los ojos siguen viendo al comensal
hasta que los mastica

Prefiero a los caníbales
que respetan la vida
cuando no es de su especie

Estatua

Los pájaros que pueblan tu silencio
presagio de ojos blancos
sin pupilas
y una perpetua inercia
de sombra en movimiento
dan fe de tu existencia

Clausura insomne

La puerta de la noche hacia la noche
de otro sueño
tiene un lacónico letrero
que dice al visitante
durante la vigilia
“Cerrado por derribo”

Oscura certeza

Silencio insomnio sombra
que oculta el tremedal de las inercias
angustia que acumula esta parálisis
saber que pasa el tiempo y yo me quedo

Milagro en flor

Si Dios existiera
merecería morir
pero un colibrí
lo eximiría

Cadena perpetua

Un sepulcro
de por vida
me redime
por el crimen
de vivir

Juicios de valor

Para ti
la soledad
como castigo
para mí
su compañía
como premio

FIN

 

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Poemas breves: 12a entrega

Enzzo Barrena

Todo lleno de nada

Desolación que respiro en un páramo de muerte
desolación eterna que abunda en este desierto
de sensibilidad
y este gélido invierno de hiel paralizante
como espejo de los ánimos
desolación que destila su resequedad
una piel tan marchita como el alma
desolación que mana de sus poros
donde yacen los cadáveres
de las flores y las plantas
desolación que vuelve de la tentativa de partir
perpetuando su espiral
de permanencia titubeante
como las olas que arrojan despojos
una marea de amargura insomne
que inunda la playa
desde su intangibilidad
hasta invadir tu mente a través de los ojos
y hacer que lloren

A tu salud

Brindemos por la lluvia
que nos repliega en casa
refugio de la música
del vino y de la charla
brindemos por tus ojos
su mirada
la cándida sonrisa
que ilumina tu rostro
la penumbra del parque y de la plaza
las aceras sombrías
las calles empedradas
el farol asediado
por polillas
mariposas nocturnas
un cielo de murciélagos distantes
brindemos por el beso
que hizo cómplice al frío
y al instante

Sinopsis de un loco amor

De pronto en la enramada
la lluvia dispersó a quienes sobraban
y se quedaron solos quienes lo requerían
una mujer y un hombre protagonizarían
la historia de un romance desquiciado
la pareja saltó de la mirada
para tomar el cielo por asalto
pasó de la fogata y el incendio
de fuego y de pasión a las cenizas
y del amor al odio
dejando en su camino más destrucción y muerte
que ninguna película romántica
(no cuentes el final)

Sabiduría del autoengaño

(Monsiváis dixit)

La historia se lame las heridas
con saliva del olvido
y entierra su pasado
capítulos de oscuridad sin memoria
catacumbas que niega la mentira
con tierra fértil de gusanos
para cosechar amnesias colectivas
alegres espejismos
esperanzas de un futuro promisorio
felicidad más ilusa
que ilusoria

Melancolía

La tristeza que inunda
las casas en otoño
manará de tus ojos
para colmar de lágrimas
los días y sus noches
una tristeza dulce
como notas de un piano
seguido por un chelo
y el lánguido lamento
de un viento monocorde

Pequeñez humana

A la sombra del tedio
y en la cueva del odio
con la piedra del miedo
se agazapa el cobarde
para rezar al dios de los hipócritas
la miseria del séquito
de sus alados ángeles
¡qué patético!

La rutina

De lunes a viernes
laberinto en ciernes
fines de semana
la casa por la ventana
y en la escapatoria
la efímera gloria
de una vez al mes
una cana al aire
y engaño al socaire
del estrés

Canción

Pueblo viejo
sin fortuna
su laguna
como espejo
de la luna
se secó

Destello, o el triste cuento de la brevedad

Érase una luz
que brilló una vez
en alguna parte
y nunca jamás
fin

(Desde entonces todos los cuentos comienzan con el resumen de esta desoladora historia: Érase una vez)

Furia

Vorágine que mana del instante
y emana por instinto
del pensamiento espurio

FIN


Poemas breves: 10a entrega

La lloradera

Lloraba porque las estatuas
se habían quedado sin lágrimas
de tanto llorar de frío
y porque la noche
llovía de tristeza
y porque los sauces
tampoco hallaban consuelo
también lloraba
por la pérdida futura
de su propio llanto
que era su tesoro más preciado
lloraba inclusive
nomás porque lloraba
y todo era llorar
en su océano de lágrimas
hasta que la vida le dio miedo
y comenzó a llorar de miedo
pero un día se murió
y dejó de llorar por fin
desde entonces llora
porque ya no puede llorar más
así que todo el mundo
se puso a llorar
y lloró por los siglos de los siglos
hasta el fin de los tiempos
Amén

Entelequia radical

Quisiera partir
a donde nada me recuerde
lo que deje atrás
por ejemplo mi cadáver
este cuerpo que ahora
me sigue y persigue
como si no fuera mío
como si yo fuera suyo

Quisiera salir
de mi cuerpo y sus dolencias
ser un alma en plenitud
o sea sin pasado
y emigrar para siempre
a un espacio sin tiempo
ni humanidad

Quisiera irme de mí
para ser otro ser
inclusive de otra especie
en otro mundo

Orfandad

Una sombra sin cuerpo
lo busca entre los muertos que deambulan
por las calles de la noche
ciudad de las tinieblas
soledad de la eterna oscuridad
hasta encontrar sentada
y encorvada en una banca
del parque vigilado
desde sus atalayas de concreto
por gárgolas distantes
a la pálida luz de la luna menguante
bajo asedio de cuervos
y murciélagos gigantes
otra sombra sin cuerpo
el cadáver de Poe

Paráfrasis

Yo no quiero ser un ser civilizado
lo que yo quiero en tiempos de canallas
es matarlos a patadas como ratas
aplastarlos cuales viles cucarachas
arrancarles ojos dientes y demás
arrastrarlos por caminos pedregosos
y mandar sus restos al carajo
por correo tradicional
porque el odio
cuando no muere mata
y cuando mata muere

De por miedo

Sudaba de miedo al alba
y al alba sudaba
de miedo a la noche
cuando el miedo
le dio miedo
y le dio también por odiarlo
pero pudo más el miedo
miedo al miedo
miedo al odio
odio al miedo
y odio al odio
sobre todo al mediodía

Recomendación terapéutica

Drenar el pantano de la niñez
en busca de un recuerdo feliz
antes de ser ahogado por la tiranía
de la esclavitud familiar
la traumática opresión
de la imbecilidad sin límites
experiencia que satura la memoria
de rencor proporcional

Defunción

Mi juventud murió dormida
murió porque soñaba
que moría lapidada
por abusar del tiempo
con un reloj que latía
los últimos segundos
de su día púrpura
pero era de noche
cuando agonizaba

Pasajeros

El tren que partió de mí
no es parte de mí
ni me ha partido
se fue de lo que fui
me lleva en partes
se lleva mis recuerdos
al país del olvido
surcando la memoria

Misoginia

El aullido que huye
perseguido por cuchillos y machetes
es una daga menuda y delgada
que ha de pagar como el puñal
su condición femenina
con la raja del ultraje

Asociación disoluta

No confundo locura con genialidad
ni genialidad con ingenio
sino la poesía con una borrachera
y las palabras con hojas muertas
que levantan el vuelo

FIN


Más poemas breves

Entelequia

Si el cuerpo que habito
más que mi casa
fuera un puerto
y el alma fuera un barco
y el universo mar
zarparía sin recuerdos
al planeta que miro y me mira
todas la noches
cuando la imaginación
transgrede la distancia
con el arte de lo imposible
desde mi utopía

Delirios

Quiero poblar de plantas
el interior de un espejo
y sembrar palabras en el silencio
para cosechar colores
que bailen en los ojos
de un niño ciego

Quiero tatuar el aire
con el dibujo críptico del cielo
encerrado en las alas
de una mariposa nocturna
para disecar su vuelo

Quiero enjaular el vuelo de las horas
para causar la muerte del tiempo
y encausarla por la oscuridad
de su carcelario pabellón
hasta un agujero negro

Ruptura

Endecha de las horas
que musitan la música del viento
como lamento de violín
en la noche primigenia
susurro de las estrofas
entre suspiro por la herida
y reproche de mirada
colmada por la lluvia
el tiempo sangra
se desangra
respiro gotas de sangre
como lágrimas del techo
que transpiran las paredes
manantial de soledades
soliloquios delirantes
deprimentes
el canto de los pájaros es hielo
en el frío de la parálisis
hay que romperlo todo
para empezar de nuevo
que así sea

Confesión

Memoria que naufraga en la playa del olvido
recuerdos que se rompen contra los acantilados
mi barco encalla entre arrecifes de rencor
estoy anclado

¿Cómo hacer del naufragio mi refugio?
¿cómo hacer del insomnio un incendio?
¿prendo fuego a las cortinas
al ocurrir el milagro del sueño?

Prefiero subir al barco de la muerte
para que me lleve al otro lado de la noche
y encontrarme allí
con Alejandra Pizarnik

Cirugía mayor

Para triturar la piedra de la tristeza
que mora en tu mirada
y extraer del alma
el émbolo del insomnio
y curar la tiricia
que acaricia la idea
de hallar alivio
en el suicidio
de la muerte en vida
esa muerte que dura
lo que tarda en llegar
a veces demasiado
la segunda muerte
la definitiva

Proyecto

Cuando pierda la vista
y el oído y el olfato
y el tacto y el gusto
y el buen gusto
la sensibilidad
la percepción
cuando esté muerto en vida y no lo sepa
me sentaré a fumar
beber coca cola y comer chatarra
frente al televisor

Cuando ya no tenga dientes
ni cabello
y mis entrañas
estén llenas de ruido
y mi sexo no sea
ni siquiera nostalgia
de la gloria pretérita
por haber perdido
también la memoria
escribiré un escalofrío
y lo llamaré poema

Ostracismo

Quiero escribir un libro que me guarde
que sea mi refugio
mi escondite
que me proteja del mundo humano
de su oligofrenia y su miseria
un libro donde no exista la realidad
esta pesadilla engendrada por la humanidad
un libro que sea inaccesible para ella
un libro que tenga y contenga
su propio universo
mi universo

Niños rata

Los ojos que brillan
bajo las alcantarillas
tienen cuerpos con órganos
para el mercado negro
las ciudades son criaderos
sus dueños son empresas
que cotizan en la bolsa
de precios con acciones
a falta de valores
y de principios éticos
sólo fines de lucro
negocio del ultraje y del estupro
una vez exprimido
el producto se vacía
y sigue dando jugo

Epopeya

Narra la historia
del monte Vesubio
desde su nacimiento
hasta las últimas noches
de Pompeya
los negros capítulos
que siguen
son páginas en blanco

Incoherencia

Mi cama vuela en parvada
con otras camas gregarias
en los sueños de sus dueños
y en los míos
crece una crisis larvada
bajo el cielo de los parias
entre nubes y risueños
caseríos

FIN

 


La solución final

La noche parecía de papel,
un globo de Cantoya proyectado,
luz de aurora polar en agonía,
fenómeno envolvente,
cuando se abrió de pronto a nuestros pies
la boca del averno
con la voracidad de un cocodrilo
—coprófago y omnífago—
del tamaño de Marte,
y engulló cuanto había de construcción humana,
se tragó las maquetas de los dioses mutantes
y brotaron dragones, rayos de aves,
hipogrifos y grifos, estirges, cocatrices,
cucarachas gigantes,
víboras como cuellos sin cabeza,
monstruos como extensiones del subsuelo,
cada cual un cordón umbilical
sin más cuerpo que un ojo,
cuernos de caracol a gran escala,
pero sin caracol
y no menos babosos.

La noche asimiló a su oscuridad
el doloroso parto del engendro gestado
bajo tierra
para sustituirnos,
un mundo acumulado en las entrañas
del planeta indigesto, plagado hasta la náusea
de todos los volcanes, océanos y cielos,
de todos los abismos al acecho,
las tinieblas de lava incandescente,
cual sangre planetaria,
catástrofe volcánica, hecatombe,
catarsis necesaria, inevitable,
cosecha de milenios en que la humanidad
destruyó cuanto pudo por imbecilidad,
brutal metamorfosis de la era:
de la llamada civilización
ni el más mínimo rastro quedó en ninguna parte,
de su expansión enferma y enfermante
ni siquiera recuerdos sobreviven,
mucho menos metástasis.

¿Daños colaterales?
Ni quien se haya enterado.

En donde había guerras, epidemias,
miserias regionales y globales,
religiones, pasiones futboleras,
fumadores,
capital financiero, dispositivos móviles,
corre ahora un raudal
de fuego igualitario, llamas depurativas;
en donde gobernaba la codicia,
la estupidez extrema, la opresión, la injusticia,
las armas asesinas y las cárceles,
morarán manantiales, veneros y pantanos,
poblaciones de magia, flora y fauna de fábula,
donde también respira la corteza terrestre,
se genera y palpita la savia del otoño,
proliferan crisálidas
y huevos transparentes,
crece vegetación exuberante
de planeta salvaje,
vidas cálidas.

Átomos de la industria farmacéutica
y el otro narcotráfico
se dispersan ahora en gestaciones
de montañas y nubes
que pasan por debajo de las cimas
y llueven sobre ríos y los nutren
del agua que a su vez
alimenta la tierra en donde crecen
los árboles más grandes y nobles del planeta.

Si había bosque intacto quedó intacto,
si había selva intacta quedó intacta,
pero la evolución de las especies
emergentes
ocupará también esos espacios.

La justicia del toro torturado
superó a la del perro,
hizo suya la causa de la foca bebé,
de las presas de caza,
de los seres sin casa,
desahuciados,
la sentencia del pájaro sin árbol,
sin aire y asfixiado,
la del árbol talado,
mutilado,
la del bosque arrasado por el depredador
que amenazaba el cosmos,
la del mar inundado con basura,
la del yaciente valle bajo deshechos tóxicos,
yacimiento infestado por otro yacimiento,
la del aire viciado, convertido en veneno
por la peste parásita,
destructora del hábitat
en nombre del progreso entre comillas,
con gusanos de acero
que abren paso al cemento
y al neblumo.

El cambio radical fue literal,
la solución final fue visceral:
la destrucción acaba con la destructividad
y el tiempo se hace polvo de murciélago
que dormirá en las cuevas de sueños olvidados,
el hielo se hace música de lobos,
azufre la esperanza y la espiral
de males perpetuados por círculos viciosos,
la soledad es humo azul y malva
que vuela en el enjambre de las sombras
hacinadas,
y sopla un viento agudo, hálito, aliento
de inasibles dragones, aire nuevo
y arrullo de las aves milenarias,
aura del mundo acuático y terrestre,
campo abierto al relámpago,
cielo abierto al infierno, que ha de cambiar también
con la fusión orgánica.

Un barranco abismal
abrió y cerró sus fauces
de famélica bestia con hambre subterránea
y enterró para siempre nuestro mundo
que, ahora sepultado, se asimila,
degradación biológica en simiente
de materia que gesta otra materia
y otro mundo;
la sustancia inorgánica
será objeto fundente
de actividad volcánica
en la fragua candente
al centro de La Tierra,
telúrico epicentro de crisis que sanea,
cataclismo que acaba con desastres mayores;
fosa común del mundo es el barranco
porque llamamos mundo al mundo humano,
cuya soberbia es tanta
que negamos la vida de otros mundos
en el mismo planeta,
ni hablar de otros planetas,
mucho menos pensar otras galaxias.

Dinosaurio y humano en el pretérito
sin huella, sin legado, sin memoria,
barridos y borrados por la furia
de un viento inexorable,
para la nueva era son lo mismo,
su extinción los hermana.


Micro realidad

El legado

Había una pareja que, a partir de su identificación ideológica y sus fuertes lazos de unidad, se puso un membrete panfletario para participar en el lucrativo negocio de la prostitución política; tuvo muchos vástagos y, con el paso de lustros y décadas, uno de los hijos se unió a la causa de los padres, de modo que la organización creció y siguió creciendo cuando, al paso de más lustros y décadas, uno de los nietos se unió también a la causa de los abuelos, y vino el homenaje a la perseverancia y la tenacidad, la unidad inquebrantable, los principios y los fines, todo inflexible y puro en teoría. La pareja fundadora de la organización murió al pie del cañón, en pie de guerra, y su legado es conocido por las nuevas generaciones de activistas que ven el imaginativo membrete de panfleto en las redes sociales, con cuentas administradas por el hijo y su pareja, el nieto y su pareja. “¡Seguimos unidos y cada vez somos más! ¡La lucha sigue! ¡Venceremos!” –reza el perfil de la empresa.

El anatema

“Pero queremos dejar claro –dijo el gran líder– que nos referimos a la prensa y no a la policía con gafete de prensa”. Entonces todos aplaudieron con entusiasmo fanático: frenético y estridente, incluidos los incontables emisarios de corporaciones policíacas y militares que trataban de pasar desapercibidos; sólo se abstuvo alguien por disentir de la fórmula discursiva y advertir su fracaso, alguien que ahora es señalado por todos desde la sombra: ¡Policía!

Los universitarios progres

Reunidos en Sanborns, llevaban puestos blue jeans Levi’s y tenis Nike, y fumaban Marlboro en el área de fumadores; pusieron sus dispositivos Apple en la mesa, pidieron Coca Cola y Banana Split, y se aventaron cinco horas disertando en tono yupi sobre la vigencia del marxismo y la revolución socialista.

El amor obligatorio

–¡Debes amar a tu país! –sentenció el profesor de civismo, señalando con un dedo flamígero el rostro de su alumno, a quien inculcan “amor” desde entonces con la hiriente disonancia de tambores y trompetas, obligándolo a marchar en solemne ceremonia de corte militar, cuando él todavía no despierta del todo, pesadilla semanal que recordará con rencor durante décadas, una vez liberado, y optará por el odio y la violencia retroactiva como efecto directo, no colateral, de asociar el verbo “amar” con la imposición de nociones demagógicas y vacuas, obligaciones irracionales, así como el sustantivo “país” con ausencia de contenidos y significados reales, acumulación de vacío y verborrea, y preferirá vivir por su parte a morir por la patria.

Degradación privada

El Chupacabras vendió Telmex a su prestanombres, que primero reemplazó a los humanos por máquinas y luego contrató a miles de autómatas infrahumanos que, además de creer en el mito de la infalibilidad sistémica y obedecer a ciegas, son baratos. Desde entonces, mi contestadora telefónica recibe hasta diez llamadas que, a veces con voz grabada, me cobran durante una semana o más, después de que pago muy caro por un mes de servicio incompleto y pésimo.

(Esta historia continuará…)

Democracia

Érase un restaurante llamado México en el que había dos opciones de bebidas: Coca Cola y Pepsi, pero algunos comensales no querían beber eso; entonces Coca Cola se mezcló con Pepsi y surgió así «la izquierda»; luego Pepsi mezclóse con Coca Cola y surgieron los «candidatos independientes»; unos cuantos millones de pendejos creyeron ser electores de sus bebidas; los dueños del restaurante les dieron a comer mierda, y ellos bebieron y vivieron infelices para siempre. Fin.

Perpetuación de la enfermedad

Hubo dos candidatos en la elección municipal. El primero declaraba: “Soy orgullosamente mexicano; amo a mi país”, mientras el segundo espetaba: “La naturaleza del mexicano es una porquería y por eso México perpetúa todos sus males, en vez de erradicarlos de raíz”. Como era previsible, el candidato nacionalista ganó con el cien por ciento de los votos, y el oponente confirmó el acierto de su diagnóstico.

El votante

Al ensuciar su dedo, limpió su conciencia y, cuando despertó, el dinosaurio era él.


El demente

Érase un candidato a presidente de México que, para acabar con la corrupción, ofrecía perdonar a los corruptos y, para acabar con la violencia, ofrecía perdonar a los capos del crimen organizado, y todo era perdón en su programa de impunidad llamado Proyecto de Amor y Paz 2018.

Calabaza

El 12 de diciembre, día de la Virgen de Guadalupe, se registró AMLO como candidato del partido Morena del Tepeyac y envió una carta a los Reyes Magos en la que decía: “Prometo ser buen priista si me dejan llegar”. Pero llegó el esperado 6 de enero y San Peje se quedó esperando su regalo.

La contienda

–¡Respetable público: Lucharaaán a dos de tres caídaaas sin límite de tiempo, en esta esquinaaa el PRI original y, en esta otraaa, su copiaaa “morena”!

En campaña

Un escalofrío invadió mi cuerpo al ver el Zócalo infestado por una desbordante y aplastante masa de zombis. En el templete, los arengaba El Peje.

Masoquismo

La moda zombi alcanzó tal desproporción que, en México, por ejemplo, formaron partidos políticos y ganaron todas las elecciones.

En México

La epidemia zombi se generalizó y terminó por identificar y unir a los infectados, que ahora la llaman nacionalismo.


Obnubilación

El Maratón Guadalupe – Reyes fue creado por el Diablo para que sus abyectos súbditos en México pudieran engendrar la nueva Ley de Seguridad Interior, también llamada Ley de Represión Interior, pues en vísperas de la próxima sucesión presidencial no estaba programado ningún partido de la Selección Nacional de Futbol.

Mucho gusto

Aquí entre sicópatas, me presento: Causé un genocidio con 121 mil 683 personas asesinadas y más de 26 mil desaparecidas en seis años, según cifras oficiales, y ahora pretendo que mi cónyuge (una buena para nada que ni siquiera sabe hablar) lo continúe.

No es cuento

Los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki tuvieron una réplica mexicana que duró dos sexenios con el nombre de «guerra contra el narcotráfico», un número similar de bajas mortales y 38 mil desaparecidos, pero en versión perpetua y empeorada, pues México se acostumbra siempre a lo que sea y terminó legalizando el genocidio y la barbarie.

Desvergüenza

El Partido presentó en comisiones y al pleno de la Cámara de Diputados un proyecto de Ley para la abolición de la vergüenza y la conciencia, castigando con cárcel y elevadas multas a quien fomente sedición informativa y pesquisas morales cuando atenten contra la falta de principios y valores éticos. [1]


El innombrable

Érase un país tan pobre que ni siquiera tenía nombre ni cultura propia y tan loco estaba el pobre que solía confundir su demencia con democracia.


1. Premonición: Días después de publicado este microrrelato en Tuiter, el Senado de la República devolvió a la Cámara de Diputados el proyecto de Ley de Seguridad Interior, también llamada Ley de Represión Interior, y la Cámara baja envió a la Cámara alta un proyecto de «Ley Mordaza».


La bestia oligofrénica

Hoy a mediodía hice ejercicio totalmente desnudo en mi patio delantero y recordé la película Capitán Fantástico, cuando Viggo Mortensen bebe café también desnudo en un parque público y unos ancianos lo miran. “Se llama pene”, les dice Mortensen; “usted también tiene uno”. Yo recordaba eso, que me hacía pensar a su vez en la desnaturalización de algo tan natural como la desnudez, cuando salió de su casa el vecino que llamo la bestia oligofrénica, calculé que subiría a su carro y se iría sin verme, pero en vez de irse avanzó, me vio y cometí un segundo error: entrar a mi casa como si tuviera algo que ocultar. Entonces la bestia gritó: “¡Voy a poner mi queja en la presidencia (sic) porque no es posible que hagas esas majaderías!” Asomé por mi ventana y respondí, también gritando:

–¿Para qué me avisas? ¡Córrele! ¡Y no olvides decirles que dejas montones de basura en mi puerta, remueves la tierra del empedrado y la dejas en la banqueta, invades mi patio y echas comida por mi ventana!

La bestia se puso a gritar algo que no escuché porque yo seguía diciéndole, tratando de gritar más fuerte que él:

–¡Corre a decirles que encementaste el empedrado de la calle y construiste jardineras en la vía pública sin consultar a nadie, que tu árbol invade mi patio y deja caer duraznos podridos!

Ninguno de los dos dejaba de gritar ni nos escuchábamos y todavía me quedaba un arsenal de quejas y hasta de amenazas cuando la bestia se largó por fin. Ya no le recordé que su hija con parálisis cerebral arrastra muebles a las cuatro de la mañana, escucha el televisor a todo volumen y hace clic hasta dos horas consecutivas en un apagador, y que él poda su pasto con podadora eléctrica cuando yo intento dormir. Tampoco le recordé que mi perra Naomi perdió el ritmo alimenticio y enfermó porque presumiblemente él arrojó comida descompuesta, quién sabe cuántas veces, cuando ella vivía en el patio trasero. En fin.

Me bañé en chinga y salí a pagar el agua con ganas de toparme otra vez a la bestia para decirle que, si vuelve a dejar su montón de basura en mi puerta, la arrojaré a su patio. Cuando regresé, allí estaba su coche de nuevo, pero no nos topamos. Hice jardinería durante dos horas (con ropa deportiva y tapabocas, ni siquiera pantalón corto) y pensé que, por suerte, no se me ocurrió decirle:

–Córrele a poner tu queja en “la presidencia”, pero no me avises porque me da mucho miedo, mucho miedo, mucho miedo.

Seguro que no habría entendido mi burla, pero sabiendo que me escucharía, podando el pasto con tijeras, en la barrida me puse a cantar: “Cuidadito, cuidadito, cuidaaaadito. Me vas a matar de un susto y no es justo, porque yo sufro del corazón. Cuidadito, cuidadito, cuidaaaaaadito”.

Del incidente saco muchas conclusiones; entre ellas, que la imbecilidad suele ser sorprendente, no tiene límites ni remedio que no sea la muerte (tampoco estoy amenazando, consigno un hecho objetivo), y suele haber un egoísmo absoluto en la imbecilidad extrema, y absoluta deshonestidad. Al oligofrénico no le importa que sus pendejadas afecten a otros, pero hace un escándalo rabioso por nada, en este caso, porque me ejercito desnudo en mi patio, calculando que nadie me ve…

¡Qué atrasado está México y el mundo! Y Huichapan es un pueblucho muy representativo de ese atraso y de la pequeñez infrahumana. Quizá las “normas comunitarias” de Facebook están inspiradas en esta mojigatería gritona.

Acerca de “la presidencia” y la autoridad que le atribuye la insignificancia pueblerina-provinciana, mejor no digo nada.

Tengo cinco años y medio sin vacaciones y cómo extraño Zipolite. ¡Ya me urge!